Sin duda alguna, esta enseñanza Dios la quiere para tu vida en este tiempo: «No seas sabio en tu propia opinión…». Aprende a liberarte de esta tendencia humana de creer que nuestras opiniones son las que deben prevalecer, olvidándonos de la voluntad de Dios y que El conoce lo que es mejor.

Grabado en la congregación Ministerios Bet-el.