27 de Octubre del 2013.

Estando Israel en el desierto, después de haber presenciado en Egipto las poderosas señales del DIOS que los había apartado para ser su pueblo, El les habló enfáticamente acerca del peligro de dejarse seducir por los dioses falsos que adoraban las demás naciones (Levítico 18.13; 20.23. Deuteronomio 12.30-31).

Durante los años del ministerio profético de Jeremías, DIOS habló nuevamente al pueblo de Israel que había sido recurrente en su desobediencia a DIOS y les dijo: Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel. Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman. Porque las costumbres de los pueblos son vanidad... (Jeremías 10.1-3).

Tiempo después Pablo declaró: Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan… (Hechos 17.30).

En este estudio aprenderemos que así como DIOS ordenó a Israel que se cuidara de no imitar las costumbres de las demás naciones, ha pedido a todos los que han recibido a JESUCRISTO como Salvador y SEÑOR de sus vidas, a los de ayer y a los de hoy, a dejar el camino de las naciones evitando contaminarse con sus costumbres.

Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas… (Efesios 5.11).