El caminar en contra del orden de Dios, ocasiona que nuestro corazón se vuelva insensible, tolerante a la maldad, irreverente, irreflexivo y rebelde, tal cual el pueblo de Israel es catalogado en Jeremías 5: 20-30. Entender que somos buenos, y no dejar que Dios nos moldee mientras nos resistimos a su voluntad, provoca que sus juicios vengan sobre nosotros. Habacuc nos enseña más que a entender, como debemos sentir, pensar y actuar frente a los acontecimientos que hallamos injustos que se promueven en el mundo y te ha llamado en este tiempo para llevar esperanza ¿Qué puedes hacer mientras las señales de los tiempos finales se producen?