Dios siempre tiene la intención de visitarnos. Sin embargo, las diferentes situaciones difíciles que se presentan en nuestras vidas, pueden provocar que nuestros corazones se endurezcan e impedir que podamos reconocer, y por tanto, aprovechar el tiempo de visitación del Señor.

En Lucas 1, Zacarías fue capaz de reconocer el tiempo de visitación. Mientras que la ciudad de Jerusalén, pagó las consecuencias de ignorar dicho tiempo tal cual Jesucristo profetizara en Lucas 19.

Este estudio persigue lograr que nuestros corazones estén capacitados con humildad, reverencia y hambre para reconocer el tiempo de visitación de Dios.