Este estudio revela que Dios no es un Dios de confusión y caos, sino de orden, y todo lo que ha hecho ha sido creado con un propósito que ha de suceder en un tiempo y manera especificos. La violación al orden establecido trae consecuencias que trastornan todas las esferas de nuestras vidas. ¡Gracias al Señor hoy contamos con la asistencia del Espíritu Santo como ayuda para entrar al orden de Dios, esto es obediencia y por consiguiente, esto es bendición!