¿Quién está ocupando nuestra casa, nuestro corazón? ¿Está vacía? ¿La ocupa el Señor? ¿O le damos la bienvenida a múltiples costumbres o comportamientos que no son mas que estrategias de espíritus inmundos para esclavizarnos a una vida de pecado y sufrimiento?

Grabado en la congregación Ministerios Bet-el.